Un terremoto o sismo es un movimiento de la corteza terrestre generalmente producido por disturbios de origen
tectónico o volcánico, que provocan sacudidas rápidas y abruptas en la superficie terrestre.
Por cientos de millones de años las fuerzas de las placas tectónicas han venido esculpiendo la
Tierra. Estas gigantescas placas que forman la superficie terrestre se han ido moviendo lentamente por encima, debajo o a lo
largo de ellas mismas. En ciertos casos el movimiento es gradual pero en otros, las placas quedan trabadas sin poder liberar la
energía que van acumulando. Cuando la concentración de la energía acumulada llega a tener una cierta magnitud de importancia, las placas se
reajustan y causan temblores de tierra. Estos temblores pueden ocasionar el derrumbamiento de edificios y puentes, afectar los
servicios del gas, electricidad y teléfono y en ciertas ocasiones pueden ocasionar inundaciones repentinas, corrimientos de tierra, avalanchas,
incendios y olas oceánicas gigantes conocidas como tsunamis. La mayoría de los terremotos ocurren en los límites de convergencia de las
placas pero en otros casos ocurren en el medio de las placas.
La intensidad de un terremoto es generalmente medida por la Escala de Richter, que se utiliza para medir la
energía sísmica liberada por el terremoto. Esta escala se expresa del 0 al 10, en donde cada número entero equivale a un aumento de energía
liberada de aproximadamente 30 veces mayor, o sea que 5.0 es aproximadamente 30 veces mayor que 4.0.
El Instituto de Cartografía Americano (USGS - US Geological Survery) estima una detección de aproximadamente 500.000
terremotos en el mundo cada año, de los cuales sólo 100.000 son sentidos y 100 causan daños.
Uno de los terremotos más fatales hasta hoy día es el ocurrido en el centro de China en el año 1557 en el que fallecieron unas
830.000 personas.
Los movimientos telúricos o temblores secundarios pueden ocurrir y sentirse por varios días dependiendo de la magnitud del
terremoto.
Los edificios expuestos a mayor riesgo son aquellos cuyas fundaciones están erigidas sobre rellenos
sanitarios sin compactar, antiguas vías fluviales u otros suelos inestables. Cabe mencionar también que los edificios o casas rodantes
y casas prefabricadas que no estén asegurados a una fundación reforzada cimentada al suelo, son muy vulnerables ya que pueden ser sacudidos y
desprendidos de sus soportes durante un terremoto.
A continuación mencionaremos los preparativos y medidas de
mitigación de los efectos de terremotos.
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