Inundaciones e Inundaciones Repentinas
|
Las inundaciones constituyen uno de los desastres naturales más comunes y son consecuencia de la
crecida de un curso de agua durante varios días, pero tambinén existen las inundaciones repentinas
que ocurren sin previo aviso durante fuertes tormentas y lluvias torrenciales, pudiendo ocasionar aguas violentas
en sólo unos minutos. Los aluviones de barro constituyen otro peligro causado por las inundaciones que
pueden causar la sumersión de pueblos enteros sin previo aviso, especialmente en las regiones
montañosas.
Casi todas las regiones, aún aquellas con clima seco, son vulnerables a los dos tipos de
inundaciones.
Las aguas de inundaciones son extremadamente peligrosas. Cuando alcanzan una
profundidad de sólo unas 6 pulgadas (15.24 cm), la fuerza que toman al moverse rápidamente puede derribar
fácilmente a una persona. La opción más segura en estos casos sería la de abandonar esta región y buscar
refugio en tierras más elevadas.
Las aguas de las inundaciones repentinas fluyen a gran velocidad y pueden voltear grandes rocas,
desprender árboles de sus raíces, arrasar edificios y puentes, etc. Las paredes de agua pueden alcanzar una
altura de unos 20 pies (más de 6 metros) y generalmente arrastran peligrosos escombros que pueden ocasionar la
muerte. En los casos de inundaciones repentinas, la mejor opción sería la de movilizarse rápida e
inmediatamente hacia tierras más elevadas.
Las aguas con una profundidad de sólo 2 pies (60 cm) pueden arrastrar fácilmente un
automóvil. Abandone su vehículo si el nivel del agua comienza a elevarse alrededor de su automóvil.
Si usted reside en una zona propensa a inundaciones, lea nuestro artículo sobre cómo prepararse antes de una inundación o inundación
repentina.
|