Después de un Terremoto
Repercusiones: Anticipe temblores secundarios. Cada vez que sienta un temblor secundario,
agáchese en cuclillas, póngase a cubierto y espere. Los temblores secundarios ocurren frecuentemente a los minutos,
días, semanas y hasta meses tras ocurrido un terremoto. Aunque la mayoría de los temblores secundarios son de menor
magnitud que el terremoto original, algunos pueden alcanzar magnitudes lo suficientemente intensa como para
causar daños adicionales o derribar estructuras debilitadas. Debido a que otras repercusiones pueden
incluir incendios, derrames de sustancias químicas, avalanchas, rupturas de diques y maremotos, asegúrese de
monitorear las noticias con su radio a pilas, TV o cualquier otra fuente de información.
Lesiones: Antes de intentar ayudar a otras
personas, examine si han sufrido lesiones. No traslade o mueva a personas lesionadas o en estado inconsciente a
menos que estén expuestas a peligros inmediatos como cables eléctricos cargados, inundaciones, u otros
peligros. Las lesiones internas pueden no ser evidentes, pero pueden ser muy serias o potencialmente mortales.
Si un individuo ha dejado de respirar, solicite inmediatamente asistencia médica o primeros auxilios y comience a
asistir con la reanimación cardiopulmonar (RCP) si es que usted tiene la capacitación adecuada en esta técnica. En
el caso de heridas con pérdidas de sangre, aplique presión directamente sobre la herida para controlar la pérdida
de sangre.
Examínese para comprobar que no ha sufrido
lesiones. En muchos casos, tendemos a ayudar a otros sin comprobar previamente si nosotros
mismos hemos sufridos heridas. Usted estará en mejores condiciones de ayudar a otros cuando no esté lesionado
o una vez que le hayan prestado los primeros auxilios en sus propias lesiones.
Protéjase de otros posibles riesgos
poniéndose pantalones largos, camisas de mangas largas, calzados fuertes y guantes de trabajo.
Dichas medidas le ayudarán a prevenir heridas causadas por objetos rotos.
Sólo después de haberse asegurado a sí mismo
del cuidado de sus propias lesiones, ayude a otras personas lesionadas o atrapadas. Llame
primeramente al número de emergencia, por ej. 911 y luego proceda a prestar primeros auxilios cuando sea
prudente. No intente mover a personas seriamente lesionadas a menos que se encuentren expuestas a riesgos
inmediatos de sufrir más lesiones.
Vea si hay llamas o fuegos y proceda
inmediatamente a su extinción. Eliminará el peligro de incendios. Los incendios son el
peligro más común después de ocurrido un terremoto. Los incendios continuaron por tres días en el caso del
terremoto en San Francisco en 1906, creado más daños que el terremoto en sí.
Deje sin cerrar la válvula principal del
servicio de gas, a menos que huela gas o tenga la sospecha de que haya alguna
fuga. Pueden pasar semanas o hasta meses hasta que el servicio profesional pueda
restablecer el servicio de suministro de gas. Explosiones causadas por el intento de restablecer
incorrectamente el servicio por parte de los propietarios mismos ha causado lesiones y muertes.
Elimine inmediata y cuidadosamente todo
derrame de medicinas, lejías, gasolina, u otros líquidos inflamables. Evite peligros de
emergencia de carácter químico.
Proceda con cuidado cuando abra armarios o
vitrinas. Su contenido podría haberse desplazado durante las sacudidas de un terremoto y
podrían caer provocando aún más daños o lesiones.
Examine su vivienda para comprobar posibles
daños. Si su vivienda ha sufrido importantes daños, proceda a su total evacuación. Los
temblores secundarios que se derivan de un terremoto pueden causar daños adicionales en edificios inestables.
Si su casa ha sufrido daños, desocúpela antes de que ocurran los temblores secundarios.
Preste auxilio a sus vecinos que puedan
requerir asistencia especial. Los ancianos y las personas discapacitadas pueden requerir ayuda
adicional. Sus cuidadores y también las familias grandes pueden necesitar ayuda adicional en situaciones de
emergencia.
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