Accidentes en Centrales
Nucleares
A pesar de que la construcción y operación de las centrales nucleares son
monitoreadas diligentemente por la NRC (Comisión Regulatoria Nuclear de EE.UU) en el caso de los Estados
Unidos, un accidente, por más improbable que parezca, es posible, tal como ocurrió en Japón en marzo 2011.
El peligro potencial proveniente de un accidente en una central nuclear reside en la
exposición a la radiación. La exposición puede ocurrir por la emisión
de material radioactivo desde la central al medio ambiente, que generalmente se caracteriza por la formación de una
nube radioactiva.
El área afectada por la radiactividad depende del volumen de material radioactivo emitido, la dirección y velocidad
de los vientos, condiciones del tiempo (por ej. la lluvia, nieve, etc.) por lo que se acelera la contaminación del
suelo y el depósito de radionúclidos. Para estos casos el gobierno ya tiene establecido Planes de emergencia nuclear.
¿Qué es la radiación?
La radiación es energía, de cualquier tipo, propagada en forma de rayos, ondas o partículas
energéticas que se propagan por el aire o un medio material.
El material radioactivo se compone de átomos inestables. Un átomo inestable desprende o emite el
exceso de energía hasta hacerse estable. La energía emitida es radiación. El proceso por el cual un átomo cambia desde el estado inestale a uno
más estable, emitiendo radiación se conoce como desintegración radioactiva o
radiactividad.
Todos los días nos exponemos a la radiación natural o radiación de fondo, ya sea solar,
elementos radioactivos en el suelo y rocas, aparatos electrodomésticos (como televisores y horno de microondas),
radiografías. Hasta el cuerpo humano emite radiación. Estos niveles de radiación natural y de fondo es normal. Por
ejemplo, un americano recibe un promedio de 360 milirems (rem, unidad utilizada para medir los efectos de las
emisiones radioactivas) por año, 300 a partir de fuentes naturales y 60 a partir de actividades no naturales.
Si el material radioactivo no se manipula adecuadamente, o si por causa de un accidente la radiación se
emite al medio ambiente, los efectos de ciertos tipos de radiaciones son muy peligrosos para la salud.
Cuanto más tiempo se expone una persona a la radiación y más cerca se encuentre a dicha radiación, mayor será el
riesgo.
A pesar de que la radiación no puede detectarse mediante los sentidos (vista, olfato, etc.) los
científicos pueden detectarla fácilmente mediante instrumentos sofisticados, hasta las cantidades más pequeñas de
radiación.
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